Alma de Gato

Cómo un gato mal criado
suelo presentarme en tu casa de improviso
siempre entro por la puerta de atrás
porque me espera una escudilla de leche en tu cocina
porque me dejas entrar en tu cama
y yo te doy mi promesa gatuna de quedarme
eternamente
a calentar bajo la colcha tus pies fríos. 

Y entonces
después de encontrar tu cobijo
haber bebido tu leche
y calentar en pago tus pies bajo la colcha
me marcho
como un gato mal criado 
dejándote 
eterna Penélope
atando y desatando los nudos de tu espera. 

Sin embargo al cabo de una do dos tardes 
siempre vuelvo

No por porque mi alma de gato tenga hambre
sino porque mi alma de hombre
teme encontrar
cerrada la gatera

Del poemario Mitología íntima, 2015